Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, presentó las cifras que avalan el cambio en la tendencia. El funcionario destacó que, en un esfuerzo logístico sin precedentes, se han aplicado 17.2 millones de vacunas desde el pasado 12 de febrero.
"El descenso en los contagios refleja la capacidad de respuesta del sistema de salud mexicano, que logró movilizar recursos en tiempo récord para atender la emergencia", señaló Clark.
La contención del virus no fue producto de la casualidad, sino de un plan articulado que incluyó:
Brigadas médicas territoriales: Despliegue en zonas de difícil acceso y alta vulnerabilidad.
Vigilancia epidemiológica activa: Seguimiento puntual de cada caso sospechoso para cortar cadenas de transmisión.
Coordinación institucional: Trabajo conjunto entre el IMSS, ISSSTE y servicios de salud estatales.
A pesar del optimismo por las cifras a la baja, el Gobierno Federal enfatizó que la batalla contra el sarampión no ha terminado. Las autoridades hicieron un llamado enérgico a los padres de familia y tutores para completar los esquemas de vacunación, especialmente en menores de edad, quienes representan el grupo de mayor riesgo.
La vigilancia epidemiológica se mantendrá activa de manera permanente para evitar nuevos brotes y consolidar la inmunidad colectiva en todo el territorio mexicano. Con esta respuesta, el sistema de salud busca cerrar definitivamente el capítulo del repunte de contagios registrado a inicios de 2026.

