A través de su red social, Truth Social, el mandatario cuestionó la necesidad de mantener la presencia estadounidense en la zona, argumentando que el país ya no depende de esa vía. "Me pregunto qué pasaría si ‘acabáramos’ con lo que queda del Estado terrorista iraní y dejáramos que los países que lo usan se hicieran responsables", escribió Trump, lanzando un dardo directo a los aliados que no han respondido a su llamado de cooperación.
Las declaraciones surgen apenas 24 horas después de que Trump calificara como un "error muy tonto" la negativa de la OTAN a participar en la protección de buques mercantes. El bloque atlántico, junto con naciones como Japón, Australia y Corea del Sur, ha rechazado formalmente la creación de una coalición militar, bajo el argumento de que este conflicto no fue iniciado por ellos.
El Estrecho de Ormuz es vital para la economía global, ya que por sus aguas transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo y gas. A pesar de la importancia logística, Trump insistió en que Estados Unidos es "el país más poderoso del mundo" y que, tras haber "diezmado al Ejército iraní", no requiere ayuda externa para concluir las operaciones.
"Eso haría que algunos de nuestros ‘aliados’ que no responden se pusieran las pilas, ¡y rápido!", sentenció el mandatario en sus redes.
La guerra contra Irán, que estalló el pasado 28 de febrero, ha transformado radicalmente el panorama en Medio Oriente. Aunque la administración Trump ya se adjudica la victoria tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí y gran parte de la cúpula militar iraní, la realidad en el terreno sigue siendo volátil.
Bajas confirmadas: El conflicto ha dejado cientos de víctimas iraníes, incluyendo civiles y niños.
Bajas de EE.UU.: Al menos trece militares estadounidenses han perdido la vida en combate.
Respuesta de Teherán: Pese al debilitamiento de su ejército, Irán mantiene una contraofensiva mediante ataques dirigidos a Israel y a instalaciones diplomáticas y militares de EE.UU. en la región.
Por su parte, la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca respaldó la postura presidencial, señalando que aunque las fuerzas armadas tienen capacidad de sobra para garantizar la seguridad de forma unilateral, es imperativo que los beneficiarios de la vía asuman su cuota de responsabilidad.
