El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, detalló que el pilar del control sanitario ha sido la campaña intensiva desplegada en todo el territorio nacional. Los datos presentados revelan un esfuerzo logístico sin precedentes en el periodo comprendido entre el 12 de febrero y el 7 de abril, alcanzando las siguientes cifras:
Total de dosis aplicadas: 18.3 millones de vacunas.
Cobertura: Prioridad en zonas de alto riesgo y comunidades vulnerables.
Logística: Despliegue de brigadas móviles y módulos estratégicos en diversas regiones.
"Este descenso marca un avance importante en el control del brote, pero no es momento de bajar la guardia", advirtió Clark, enfatizando que el acceso facilitado a través de brigadas ha sido la clave para alcanzar a la población con menor movilidad.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que la salud preventiva no es solo una respuesta ante la crisis actual, sino un eje central de su administración. La mandataria subrayó que el objetivo a largo plazo es fortalecer una "cultura de vacunación" que trascienda la emergencia del sarampión.
La estrategia gubernamental busca:
Consolidar esquemas completos: Evitar que la población se quede con dosis únicas.
Fortalecer el sistema primario: Garantizar una respuesta oportuna ante enfermedades prevenibles.
Blindaje sanitario: Prevenir futuras crisis que pongan en jaque la estabilidad del sistema de salud.
A pesar de los indicadores alentadores, el mensaje oficial fue contundente: la participación ciudadana será el factor determinante para erradicar el brote. Las autoridades hicieron un llamado a los padres de familia y ciudadanos en general para acudir a los centros de salud y completar sus esquemas, recordando que la inmunidad colectiva es la única protección real para los sectores más vulnerables de la sociedad.

