Lo que inició el 1 de enero con un costo de 24.57 pesos, ha escalado de forma estrepitosa hasta alcanzar un promedio de 28.99 pesos, con estaciones de servicio reportando máximos de 29.69 e incluso 30.12 pesos en puntos de alto flujo.
La faceta más agresiva de este ajuste ocurrió hace apenas quince días. Según reportes de despachadores locales, el combustible dio un salto de 3.20 pesos en una sola semana, pasando de los 26.49 a los 29.69 pesos.
Esta variación ha dejado a Nuevo Laredo con una presión inflacionaria superior al resto de la entidad; mientras el promedio en Tamaulipas se sitúa en 28.23 pesos, la ciudad fronteriza ya supera esa cifra por casi un peso y medio en la mayoría de sus estaciones.
Cronología del incremento (2026):
1 de enero: $24.57
1 de febrero: $24.95
1 de marzo: $26.49 - $26.75
Inicios de abril: $29.69 (Promedio local)
Analistas y autoridades locales identifican tres motores principales detrás de este encarecimiento sostenido:
Conflicto en Irán: La escalada bélica ha disparado el precio del barril de crudo a nivel global, elevando los costos de importación de combustibles.
Logística Fronteriza: El encarecimiento en el traslado del combustible hacia el norte del país.
Actualización Fiscal: El ajuste aplicado por el gobierno federal al inicio del año.
Para frenar el impacto, el gobierno federal ha activado estímulos fiscales dinámicos al IEPS, cubriendo en semanas críticas gran parte del impuesto para evitar un golpe mayor al consumidor. Asimismo, se ha intentado establecer un tope de precios sugerido de 28.50 pesos a nivel nacional, una referencia que la realidad del mercado en Nuevo Laredo ya ha desbordado.
Para el gremio transportista, esta situación es insostenible sin ajustes en las tarifas de fletes. Las principales cadenas en la ciudad (como Astrogas, Copaa, Exelco y Combuserv) han estandarizado el precio en 29.69 pesos, obligando a las empresas de logística a recalcular sus costos operativos en una de las aduanas más dinámicas del continente.
De mantenerse la tendencia, analistas advierten que el costo del diésel no solo afectará al transporte de carga, sino que terminará por trasladarse al precio final de los productos básicos que cruzan y abastecen a la región.

