OAXACA DE JUÁREZ – Una llamada de auxilio ciudadana derivó en un operativo de alto impacto en la zona poniente de la capital oaxaqueña, logrando el rescate de una menor de edad y la captura de un sujeto vinculado a una presunta red de explotación infantil con alcance nacional.
Los hechos se registraron en los límites con el municipio de San Jacinto Amilpas, donde vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar los gritos desesperados de una niña provenientes de una vivienda. La respuesta fue inmediata: elementos de fuerzas estatales y federales ejecutaron un cateo que permitió la liberación de la víctima y la detención del presunto captor, identificado como J. G. A. J.
Lo que inició como un reporte de privación ilegal de la libertad reveló una trama criminal mucho más profunda. Según las primeras investigaciones de la Fiscalía, el detenido operaba a través de plataformas como Instagram y WhatsApp, donde contactaba a menores de edad para ganar su confianza e inducirlas a intercambios de contenido sexual.
El agresor no se limitaba al acoso digital. De acuerdo con las indagatorias:
Citas presenciales: Bajo engaños, citaba a las víctimas en lugares públicos como parques y tiendas departamentales.
Captura y extorsión: Una vez en el encuentro, las menores eran privadas de su libertad y obligadas, bajo amenazas, a grabar material pornográfico.
Comercialización: Las autoridades investigan la distribución y venta de este contenido en redes digitales.
La gravedad del caso radica en que J. G. A. J. no actuaba de forma aislada. La evidencia sugiere que el sujeto mantenía comunicación con diversas menores en distintos puntos del país, lo que ha llevado a las autoridades a abrir líneas de investigación para desarticular una posible red de pornografía infantil de mayores dimensiones.
Situación de la víctima: Tras el rescate, la menor fue valorada por especialistas médicos y psicológicos para asegurar su bienestar antes de ser reintegrada con su familia.
El detenido, quien ya contaba con denuncias previas en su contra, fue puesto a disposición de la Fiscalía Especializada de Justicia para Niños, Niñas y Adolescentes. Debido a la peligrosidad y los antecedentes, un juez de control dictó la medida de prisión preventiva justificada, negándole cualquier posibilidad de fianza mientras se define su situación jurídica por delitos de ciberacoso, rapto y pornografía infantil.
Este caso ha encendido nuevamente las alertas en la entidad sobre los riesgos que corren niños y adolescentes en entornos digitales, subrayando la urgencia de que padres de familia refuercen la vigilancia sobre el uso de redes sociales en el hogar.

