GINEBRA, SUIZA. – La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ha escalado, registrando hasta el momento cinco casos confirmados y un total de ocho personas afectadas, entre casos positivos y sospechosos. La cifra de fallecidos se mantiene en tres, lo que ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias europeas y africanas.
El saldo fatal incluye a un ciudadano alemán fallecido a bordo, y a un matrimonio neerlandés. Destaca el trágico caso de la mujer neerlandesa, quien colapsó y murió en el aeropuerto de Johannesburgo, Sudáfrica, tras haber desembarcado previamente en la isla Santa Elena.
En un operativo internacional coordinado por la OMS, tres pacientes graves fueron evacuados de la embarcación mientras se encontraba en Cabo Verde y trasladados a hospitales especializados en los Países Bajos. Los evacuados han sido identificados como:
Un ciudadano neerlandés (41 años).
Un ciudadano británico (56 años).
Un ciudadano alemán (65 años), evacuado por contacto estrecho con el primer fallecido.
Los análisis de laboratorio han confirmado que el brote pertenece a la cepa "Andes", una variante del hantavirus originaria de Sudamérica (Argentina y Chile) con una característica crítica: puede transmitirse de persona a persona mediante contacto cercano, a diferencia de otras variantes que solo se contagian vía roedores.
La principal hipótesis apunta a que el foco infeccioso se originó en Ushuaia, Argentina, donde una pareja neerlandesa pudo haber contraído el virus mientras realizaba avistamiento de aves en un vertedero, antes de abordar el crucero el pasado 1 de abril.
Tras varios días de incertidumbre y de haberle sido negado el atraque en Cabo Verde, el Gobierno de España autorizó que el MV Hondius, con 150 personas a bordo, atraque en el puerto de Granadilla, en Tenerife, dentro de tres o cuatro días.
La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que la llegada no representa riesgo para el público. Sin embargo, la decisión ha provocado un choque frontal con el presidente de las Islas Canarias, Fernando Clavijo, quien se opone rotundamente al arribo:
"Esta decisión no se basa en ningún criterio técnico... No puedo permitir que entre en las Islas Canarias", declaró Clavijo, citando falta de garantías de seguridad para la población local.
Por el momento, dos médicos especialistas en enfermedades infecciosas han abordado el crucero para monitorear a los pasajeros, entre quienes se encuentra un ciudadano argentino. Se espera que, una vez en puerto, se active un mecanismo de protección civil para repatriar a todos los pasajeros a sus países de origen, siempre que su estado de salud lo permita.
La experta de la OMS, Maria Van Kerkhove, pidió calma a la población internacional aclarando que, aunque es una enfermedad grave, no representa una amenaza de escala pandémica similar al COVID-19, debido a su forma específica de propagación.

