HERMOSILLO, SONORA – La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) ha intensificado la búsqueda de Jesús Maximiano Verduzco, el médico cuya práctica clínica en la capital sonorense ha dejado un saldo trágico de muertes y lesiones permanentes. En un movimiento estratégico para romper el cerco que ha permitido al sospechoso evadir la justicia, las autoridades formalizaron el ofrecimiento de una cuantiosa recompensa por su captura.
El caso, que ha conmocionado a la sociedad sonorense, se originó en una clínica de Hermosillo donde se promocionaban tratamientos de "sueros vitaminados" e "hidratación intravenosa" como una vía para fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, lo que se vendía como bienestar resultó ser una mezcla letal.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, la falta de higiene y el uso de componentes inadecuados provocaron:
8 fallecimientos confirmados directamente relacionados con la aplicación de los sueros.
Un número indeterminado de pacientes con secuelas de salud permanentes.
Cuadros de deterioro físico rápido y fulminante en quienes recibieron el tratamiento.
La FGJES autorizó de manera oficial una recompensa de hasta 500 mil pesos a quien proporcione información "veraz, útil y eficaz" que coadyuve a la localización y captura de Verduzco. El monto se entregará de manera proporcional a la precisión de los datos aportados por la ciudadanía.
“Se ha formalizado una estrategia de colaboración ciudadana para dar con el paradero de este hombre, cuya práctica médica ha dejado una estela de tragedia en diversas familias sonorenses”, señalaron las autoridades.
A pesar de los múltiples operativos realizados en clínicas y domicilios vinculados al médico, este ha logrado mantenerse prófugo. Ante esta situación, la búsqueda se ha extendido a nivel federal y en colaboración con otros estados.
Maximiano Verduzco cuenta con una orden de aprehensión vigente por los delitos de homicidio y lesiones. Expertos legales advierten que, debido a la acumulación de cargos por las múltiples víctimas, el imputado podría enfrentar una condena superior a los 20 años de prisión por negligencia médica grave o homicidio con dolo eventual.
Mientras la clínica permanece clausurada y las familias de los afectados exigen la reparación del daño, la ficha de identidad del médico circula en establecimientos públicos y áreas residenciales. La justicia busca no solo el castigo penal, sino cerrar un capítulo de impunidad en uno de los casos de negligencia médica más devastadores en la historia reciente de Sonora.

