NUEVO LAREDO, TAMAULIPAS | Este mes de abril, Nuevo Laredo celebra ocho décadas de uno de sus pilares más emblemáticos en la asistencia social: el Hospital Civil. Fundado en 1946, el recinto ubicado en el cruce de las calles González y Salinas Puga, en la colonia Hidalgo, no solo es una unidad médica, sino un testimonio viviente del crecimiento y la transformación de la ciudad.
Aunque la estructura actual cumple 80 años, la vocación hospitalaria de la zona se remonta a la gestión del Dr. Juan F. de la Garza, presidente municipal entre 1897 y 1898, quien erigió la primera "casa de salud" cerca de las márgenes del río Bravo.
Durante la Revolución Mexicana, esta unidad vio multiplicada su actividad, lo que obligó a una modernización de equipos para atender las emergencias de la época. Aquel primer servicio fue bautizado como Hospital “Belisario Domínguez”, bajo la dirección del Dr. Ramón Rocha Garfias, nombre que conservó hasta mediados de la década de los 40.
El crecimiento vertiginoso de Nuevo Laredo dejó pequeña a la antigua clínica. Fue el Coronel Rafael M. Pedrajo, al frente de la extinta Junta Federal de Mejoras Materiales (JFMM), quien adquirió el viejo edificio y transformó su estructura por completo.
La JFMM entregó a la ciudad un recinto flamante, equipado con tecnología de vanguardia para la época. Para su sostenimiento, se creó un patronato con los sectores más influyentes de la sociedad, apoyado por aportaciones de los gobiernos federal y estatal.
A lo largo de su historia, el hospital ha sido dirigido y atendido por médicos de reconocido prestigio que brindaron servicios, en muchos casos gratuitos, a la población más vulnerable. Entre los nombres que forjaron la mística de atención del Civil destacan:
Dr. Eloy González Treviño
Dr. Salinas Puga
Dr. Salvador García Peña
Dr. Wenceslao Lozano Rendón
Dr. Roberto Morelos Zaragoza (uno de los primeros jefes del nuevo hospital)
Aunque el paso del tiempo ha modificado su estructura arquitectónica original, el Hospital Civil sigue siendo un referente visual en la colonia Hidalgo por su estilo singular. Es considerada una de las obras cumbres de la JFMM y el centro sanitario con mayor historial al servicio de los neolaredenses.
A 80 años de su fundación moderna, el nosocomio permanece como un símbolo de la resiliencia y el compromiso de la comunidad médica local con la salud pública de la frontera.

