CIUDAD DE MÉXICO – En un movimiento que busca reconciliar la autosuficiencia energética con el rigor científico, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la creación de un Comité de Científicos y Especialistas. Este grupo de élite tendrá la tarea de analizar la viabilidad de explotar yacimientos de gas natural no convencionales, un paso estratégico para reducir la histórica dependencia de las importaciones.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó este ejercicio como "inédito", destacando que las decisiones de Estado en materia energética ya no se tomarán de forma aislada, sino de la mano de las instituciones educativas más prestigiosas del país.
El comité está integrado por expertos de:
UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México)
IPN (Instituto Politécnico Nacional)
UAM (Universidad Autónoma Metropolitana)
UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León)
IMP (Instituto Mexicano del Petróleo)
IMTA (Instituto Mexicano de Tecnología del Agua)
"Es un ejercicio inédito… para que nos ayuden a tomar la mejor decisión posible para el futuro de México y para la soberanía nacional", afirmó Sheinbaum.
Con una demanda que se proyecta crecerá un 30% para finales de 2030, el gobierno busca alternativas técnicas para cerrar la brecha sin comprometer la estabilidad ambiental ni social.
El plan de trabajo establece que el comité emitirá sus primeras conclusiones en un plazo de dos meses. Sin embargo, la ciencia no será el único factor: la presidenta adelantó que el proyecto será sometido a consulta con las comunidades, asegurando que la decisión final sea colectiva y transparente.
Uno de los puntos más polémicos en la explotación de yacimientos no convencionales es el uso de la fracturación hidráulica (fracking). Al respecto, Santiago Arroyo, director de la consultora URSUS, aportó datos sobre los estándares internacionales.
Arroyo señaló que, bajo modelos normativos modernos y mejores prácticas industriales —como los empleados en EE. UU.—, este proceso requiere entre un 5% y 7% de agua, logrando reutilizar hasta el 95% del líquido, lo que mitiga el impacto hídrico del proceso.
Próximos pasos: Se espera que a mediados de año el Comité presente la hoja de ruta que determinará si México se encamina hacia una nueva era de producción de gas propio o mantiene su esquema actual de suministro.

