CIUDAD DE MÉXICO – En un paso decisivo para la estabilidad comercial de la región, el Gobierno de México anunció el inicio de una fase crítica en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante la conferencia matutina de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmaron que las conversaciones bilaterales entrarán en una segunda ronda de negociaciones de alto nivel.
El secretario Ebrard detalló que el próximo lunes 20 de abril arribará al país Jamieson Greer, titular de la representación comercial de Estados Unidos (USTR). Esta visita no es meramente protocolaria; Greer encabeza la delegación encargada de supervisar el cumplimiento y funcionamiento del tratado, marcando el inicio de mesas de trabajo técnicas y políticas.
La agenda de esta segunda ronda se centrará en tres ejes fundamentales:
Resolución de inquietudes: Atención a las dudas planteadas por ambas naciones sobre la ejecución del acuerdo.
Reglas de Origen: Revisión de la normativa que define qué productos califican para el libre comercio, un punto vital para la industria automotriz y manufacturera.
Impacto Industrial: Evaluación de cómo el tratado ha afectado a los distintos sectores productivos tras años de implementación.
La presidenta Sheinbaum subrayó la importancia de este encuentro anunciando que sostendrá una reunión protocolaria con Greer. Este gesto busca enviar un mensaje de certidumbre a los mercados y reforzar la "diplomacia económica" en un momento donde la competitividad regional es prioridad para la administración actual.
"Este proceso permitirá afinar detalles que inciden directamente en el comercio bilateral y la competitividad regional", se enfatizó durante la "mañanera".
Para México, el objetivo es doble: garantizar condiciones de competencia justa para los productores nacionales y asegurar la fluidez de las exportaciones hacia Estados Unidos, que se mantiene como el principal socio comercial del país.
Con el T-MEC consolidado como el pilar del crecimiento económico mexicano, el resultado de estas mesas de trabajo no solo ajustará las reglas vigentes, sino que definirá el rumbo de la integración comercial en Norteamérica para la próxima década.

