La mandataria calificó el anuncio —logrado bajo la mediación de Pakistán— como un respiro necesario para la estabilidad global, subrayando el impacto positivo inmediato que este evento ha tenido en los indicadores financieros mexicanos.
Sheinbaum se unió al coro de líderes internacionales que han dado el visto bueno a la desescalada de tensiones en Medio Oriente. Durante su intervención, destacó que la tregua, anunciada la noche del martes, no solo es un triunfo diplomático, sino un factor de alivio económico.
"El mundo entero reconoce estas dos semanas de tregua... es algo bueno para el país también porque han bajado los precios del petróleo", expresó la presidenta.
Asimismo, hizo un llamado a que la pausa de hostilidades no sea solo una ventana temporal, sino el inicio de una resolución definitiva: "Esperamos que el mundo entero, en este momento, encuentre el camino hacia la paz en Irán, en el Medio Oriente y en el mundo entero".
Para México, el impacto de la diplomacia se tradujo rápidamente en cifras. Tras el anuncio del acuerdo, los mercados energéticos reaccionaron con optimismo:
Crudo Brent: Registró una caída superior al 15%.
Cotización actual: Por debajo de los 100 USD por barril.
Contexto: El precio se aleja del pico crítico de 118 USD alcanzado durante el clímax del conflicto.
Esta reducción representa un alivio para las finanzas públicas mexicanas, permitiendo una mayor previsibilidad en los ingresos presupuestarios que dependen de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo.
El pacto fue confirmado por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras un periodo de alta tensión por el control del Estrecho de Ormuz. Los puntos clave que regirán a partir del 10 de abril son:
Cese bilateral de ataques por un periodo de 14 días.
Reapertura total del Estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Inicio de negociaciones formales de paz en Islamabad.
Adhesión de Israel al cese de hostilidades.
Irán ha puesto sobre la mesa una propuesta de 10 puntos que incluye el levantamiento de sanciones y el reconocimiento de su programa nuclear civil, puntos que la administración Trump ha calificado, inicialmente, como una "base viable" para negociar.
A pesar del entusiasmo en Palacio Nacional, el entorno internacional mantiene sus reservas. Analistas advierten que la tregua es frágil y que la "prima de riesgo geopolítico" seguirá presente hasta que se consolide un acuerdo permanente.
La situación se complica por la postura de Israel, que aunque se adhirió al pacto, aclaró que la tregua no se extiende a sus operaciones en Líbano, donde los ataques contra objetivos de Hezbolá han continuado este miércoles.
Con esta postura, Claudia Sheinbaum reafirma la política exterior de su administración: una oposición firme a la guerra y un distanciamiento de las soluciones bélicas, priorizando el diálogo. No obstante, la presidenta no perdió la oportunidad de reiterar sus críticas hacia la ONU, señalando nuevamente la inacción del organismo internacional para prevenir la escalada de violencia en meses pasados.
