CIUDAD DE MÉXICO – La Fiscalía General de la República (FGR) ha puesto en marcha los mecanismos diplomáticos y judiciales para lograr la extradición de Érika “N”, señalada como la presunta responsable del feminicidio de Carolina Flores. La detención de la imputada en territorio venezolano marca un punto de inflexión en un caso que ha conmocionado a la opinión pública por su naturaleza y el vínculo familiar involucrado.
Érika “N” fue localizada y detenida el pasado 29 de abril en Venezuela. Tras el crimen cometido en la Ciudad de México, la señalada abandonó el país con la intención de evadir la acción de la justicia. Sin embargo, su libertad terminó gracias a la emisión de una ficha roja de Interpol, que activó las alertas de búsqueda en el extranjero y permitió su captura por parte de las autoridades venezolanas.
La investigación, iniciada originalmente por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), arroja detalles estremecedores que han intensificado la atención nacional:
Vínculo familiar: La detenida es identificada como la suegra de la víctima, un factor que añade una capa de complejidad y dolo al proceso judicial.
Protocolo de Feminicidio: Debido a la violencia del acto y el contexto de género, el caso se persigue bajo los protocolos más estrictos de este delito, considerado prioridad nacional.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la participación activa de la FGR en el proceso. No obstante, el funcionario fue cauteloso respecto a los tiempos de traslado.
“El procedimiento depende de las autoridades judiciales internacionales y de los acuerdos diplomáticos vigentes. El proceso puede variar dependiendo de las resoluciones legales en Venezuela”, explicó Harfuch.
La coordinación entre la FGR y el Ministerio Público de Venezuela será fundamental en las próximas semanas. El objetivo es garantizar que Érika “N” sea presentada ante los tribunales capitalinos para responder por la muerte de Carolina Flores, en un proceso que busca sentar un precedente de cero impunidad en crímenes de violencia de género, sin importar las fronteras.
Dato clave: La víctima fue privada de la vida en la capital del país, lo que derivó en una carpeta de investigación inmediata que logró rastrear el paradero de la presunta agresora a miles de kilómetros de distancia.

