CIUDAD DE MÉXICO.– El gobierno federal dio un paso clave hacia la autosuficiencia médica tras anunciar una amplia jornada de inversiones por parte del sector farmacéutico nacional e internacional. Las acciones se ejecutan bajo el marco del Plan México, la estrategia de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum orientada a consolidar la infraestructura industrial y la producción local de medicamentos.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el secretario de Salud, David Kershenobich, aseguró que el país cuenta actualmente con condiciones sumamente favorables para avanzar con paso firme hacia la independencia farmacéutica, reduciendo la vulnerabilidad ante los mercados externos.
El anuncio principal corrió a cargo de múltiples corporativos que han decidido ampliar sus operaciones en el país para potenciar las áreas de investigación, fabricación y distribución. Entre los compromisos más destacados sobresale el de la multinacional Bayer, la cual destinará 150 millones de pesos de manera directa al desarrollo de estudios clínicos en México, buscando impulsar la innovación en nuevas soluciones terapéuticas.
Al respecto, Daniel Londero, representante de Bayer en México, informó que el despliegue de recursos ya comenzó a reflejar resultados tangibles.
De los 3 mil millones de pesos que la compañía anunció originalmente para el periodo de 2024, hasta el momento ya se ha ejercido el 33%, lo que demuestra un avance significativo en la ejecución de sus proyectos en el país.
El directivo detalló que el impacto de estas iniciativas no está centralizado, sino que se extiende actualmente a más de 50 puntos de desarrollo distribuidos en 10 estados de la República, inyectando capital directamente a las economías regionales.
El gobierno federal reiteró que la llegada de este capital extranjero y la expansión de las firmas ya establecidas son piezas fundamentales para cumplir los objetivos del Plan México. La meta final es convertir a la nación en el principal polo de desarrollo e investigación farmacéutica de América Latina.
Con este esquema de cooperación técnica y financiera, las autoridades prevén un fortalecimiento sostenido de la investigación clínica pública y privada, garantizando no solo el abasto de medicamentos, sino también la creación de empleos de alta especialización científica en el país.

