Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Una ola de indignación y preocupación económica se ha desatado entre los usuarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la localidad, luego de recibir las facturas del último bimestre con incrementos desproporcionados que, en los casos más severos, duplican y hasta triplican los montos habituales.
La molestia de los ciudadanos se intensifica debido a que este ajuste al alza coincide con varios días de apagones constantes y severas variaciones de voltaje en distintos sectores de la ciudad. Los afectados cuestionan que las tarifas se disparen de tal manera mientras la calidad y continuidad del suministro eléctrico se ha visto gravemente afectada.
A través de plataformas digitales, decenas de usuarios compartieron sus testimonios y mostraron los montos de sus facturas vigentes para evidenciar el impacto directo a la economía de sus hogares:
Verónica Hernández: Reportó que su facturación saltó de 1,200 a 2,400 pesos.
Carmen Guerrero: Pasó de pagar 1,100 pesos a 2,800 pesos en este periodo.
Onic Osawe: Señaló que su recibo anterior fue de 1,500 pesos y el actual ascendió a 3,500 pesos.
Juani Galván: Calificó el cambio como excesivo tras pasar de una tarifa de 345 pesos a un cobro de 1,896 pesos.
Viridiana Ramírez: Expresó su inconformidad de forma contundente: “Muy caro, 7,500 lo de toda la cuadra”.
Entre las quejas ciudadanas, destaca el caso de Octavio Armendáriz, quien tras recibir un cobro de 7,500 pesos —cuando su promedio regular es de 2,000 pesos— decidió inspeccionar físicamente su equipo de medición y detectó anomalías en el registro de la paraestatal.
“Sí hay minisplits pero se usan muy poco; chequé la lectura y estaba mal, la segunda aguja del medidor todavía estaba en número 5 y la pusieron como 6. Es decir, le subieron como mil kilowatts a la lectura... es como si nos hubieran puesto cuatro meses de uso”, detalló el usuario, quien ya interpuso un reporte formal ante las oficinas de la CFE para una segunda revisión del medidor.
El repunte en la facturación coincide con el incremento de las temperaturas en la región, un factor estacional que obliga a las familias a encender de manera prolongada aparatos de ventilación y sistemas de aire acondicionado (principalmente minisplits) para contrarrestar el intenso calor de la temporada.
Ante esta situación, la comunidad exige a la CFE una aclaración generalizada sobre los criterios de facturación, el cese de los errores de medición y, de manera prioritaria, una solución definitiva a las fallas en la infraestructura que provocan los cortes de energía.

